Fiesta de diversidad artesanal en la Huasteca
El Tianguis Huasteco es más que una plataforma de comercialización. Se trata de un escaparate a diferentes movimientos artesanales que además de ser el sustento económico para muchas familias es un elemento de identidad cultural.
Maestros en el arte de la artesanía de seis entidades se han dado cita en la edición XIV del Festival de la Huasteca, que tiene lugar en esta región hidalguense. Son hombres y mujeres que han contribuido con su creatividad y su compromiso por conservar las artesanías que desde tiempos remotos han sido parte de su idiosincrasia. Conaculta participa como organizador y auspiciador de este encuentro.
Alrededor de la plaza principal de San Felipe Orizatlán se han instalado decenas de pequeños stands simulando típicos jacales de la región de la Huasteca, donde artesanos de Puebla, Querétaro, San Luis Potosí, Tamaulipas, Veracruz e Hidalgo están compartiendo piezas que hablan de su cultura e historia.
Desde que sale el Sol, y hasta que se presenta la Luna, los artesanos están en la espera de los lugareños para ofrecerles, más que productos, joyas artesanales en los que están invertido tiempo, dedicación, entrega, corazón.
En el transcurso de día, se ven a lugareños y visitantes nacionales como internacionales, observando y disfrutando de las artesanías que son el orgullo de los habitantes de los estados de la Huasteca
Hidalgo con sus típicos bordados o figuras de barro. Puebla y su incomparable cestería, objetos de chaquira o sus bebidas tradicionales, como el incomparable acachuil, producido con la fruta dulce del mismo nombre que se da en Xicotepec de Juárez.
Por otro lado Querétaro con sus únicos productos municipales realizados a base de orégano, San Luis Potosí con sus bordados o sus jaranas, quintas y huapangueros, Tamaulipas con sus infaltables cueras (vestimenta folclórica) y el municipio sede, San Felipe Orizatlán de Hidalgo, deleitando con sus vinos de frutas, pasando por el de maracuyá, vainilla, naranja, anís, ciruela, capulín y huastia (tejocote).
Los habitantes y visitantes de este poblado hidalguense se muestran contentos de ser testigos de esta gran variedad de productos artesanales, que son una muestra de la riqueza cultural de nuestro país.
Más que una expoventa, el Tianguis Huasteco también es la posibilidad de encuentro y reencuentro entre los propios artesanos, de volverse a ver sus rostros después de un año de distancia, de volver a admirar su propuesta artesanal, de volver a unir lazos en defensa de sus expresiones populares.
Para ellos es la oportunidad de refrendarse como artistas y que la sociedad revalore su trabajo, ya que detrás de cada pieza hay muchas horas de entrega, pero sobre todo, de pasión por el arte. Por ello, la gran mayoría de los expositores elabora algunas artesanías a la vista de los paseantes, que sin dudarlo detienen su paso para admirar su proceso creativo.

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