Muchas actividades que realizamos a diario son aprendidas, cuando nacemos, nuestros reflejos son pocos, como el succionar para sobrevivir.
Con el crecimiento vamos aprendiendo a desarrollar nuestras aptitudes, dependiendo del entorno en el que vivimos, para adaptarnos a ese medio ambiente, de acuerdo a las exigencias que este tenga.
Son muy importante, para aprender, las capacidades de cada persona, como primer paso, es que el organismo de cada individuo tenga la maduración adecuada.
En cada momento de su crecimiento, el niño tiene un grado de desarrollo físico e intelectual, que en parte determina, lo que puede aprender.
Ejemplo: si un niño vive en el campo, va a aprender como cuidar la siembra, montar a caballo, soportar el calor, caminar por entre vegetación y piedras, entre otras muchas cosas. En cambio, un niño que se desarrolla en la ciudad, va a aprender a cruzar calles, andar en transporte público, a soportar el ruido excesivo; en fin, patrones diferentes que en el primer caso.
También dentro del mismo ambiente, se puede encontrar, que hay niños con aptitudes diferentes, unos son más atléticos, otros mas grandes, otros mas delgados, etcétera, y esto también puede ser una pauta para vislumbrar lo que puede aprender cada uno de ellos, según las características personales e individuales.
Aparte, esta la ayuda que den los padres para el desarrollo de habilidades o aptitudes, porque existen padres que realmente se interesan en el crecimiento en todos los sentidos de sus vástagos, y desgraciadamente, también existen los que no hacen nada para lograrlo.