Los compositores románticos,prefirieron las canciones para solistas, porque con ellas explotaban la unión de la música con la poesía.
Los lieder en alemán, y les chansons francés, están escritos bajo el influjo del poema mismo.
El romanticismo, se vio reflejado en el balance entre la melodía y el acompañamiento, así como entre la voz y el piano formando una solo expresión lírica.
En ocasiones, las canciones se incluían en ciclos, cuando trataban del mismo tema, o eran poemas de una sola persona; aunque cada canción fuera independiente y distinta.
La ópera se fundaba en los modelos clásicos de el bel canto, y el coro y la orquesta, se volvía acompañamiento de los solistas.
La ópera italiana, mantuvo un estilo tradicional y convencional con, Giacchino Rossini, 1792 – 1862; Gaetano Donizetti, 1797 – 1848; y Vicenzo Bellini, 1801 – 1835.
Alrededor de la mitad del siglo XIX, ópera comenzó a transformarse en un estilo mas unificado, para pasar de una serie de canciones separadas o independientes, a una forma continua.
Richard Wagner, realizó sus obras utilizando leyendas germánicas, donde fundió el manejo escénica, escenografía, iluminación, orquesta y solistas.
Con Wagner, básicamente llego el fin del periodo romántico, a través de sus óperas; el manejo armónico se tornó tan cromático, que dificilmente se identifica el centro tonal.
El periodo romántico, parece finalizar con Wagner; y el uso de la música de programa, la unión de música y literatura, el nacionalismo musical, la expansión del cromatismo armónico, lo fastuoso de las obras, el culto al individuo y adaptación de las formas, son en resumen, las características de este periodo musical.