Despúes de la “Noche Triste”, Juan Tirado, sobreviviente de la batalla en donde murieron muchos hombres de Hernán Cortés, mandó construir una capilla, que posteriormente por órdenes de Cortés, se convirtió en una iglesia en dnde se veneraría a San Hipólito.

Ya construida al iglesia se decidió conmemorar las fiestas de San Hipólito el 13 de agosto, día en que la ciudad de México-Tenochtitlan cayó ante los españoles. También en ese lugar finalizaba el Paseo del Pendón, que conmemoraba la victoria de los españoles sobre los mexicas, pero en 1812, las Cortes de Cádiz suprimieron el mencionado paseo por considerarlo hiriente para la nación.

En el interior se encuentran las capillas de Santo Cristo de la Agonía y la del Sagrado Corazón de Jesús; también se venera a San Judas Tadeo, este santo, (que también fue médico), se festeja el 28 de octubre.

Este templo se encuentra en Puente de Alvarado y Paseo de la Reforma; y en Puente de Alvarado #4 encontramos el Hospital de San Hipólito, que fue construido por mandato de Bernardino Alvarez en 1566, con licencia del Virrey, y se destinó a lo enfermos mentales; pronto se adicionaron a la causa religiosos que en el siglo XVIII constituyeron la orden religiosa de los Hermanos de la Caridad, lo cual benefició al hospital, pues el Consulado aportó los recursos necesarios para la restauración del edificio.

San Hipólito

Se encuentra ubicada en la calle González Obregón esquina con 5 de Febrero.

También es conocido este edificio como La Real Audiencia en la Nueva España, fue fundada el trece de diciembre de 1527, estuvo a cargo de Nuño Beltrán de Guzmán, y se instaló en el edificio que anteriormente se encontraba el ex-Convento de la Encarnación. En este lugar se concentraron las autoridades que estaban facultadas para controlar el tráfico de mercancías en la Nueva España.

A partir de 1529 y durante gran parte de la Colonia de la República Mexicana, la Real Audiencia entró en funciones formalmente para estar al tanto de los aranceles que eran administrados a aquellos quienes ingresaran objetos y mercancías provenientes de Europa a través del Océano Atlántico y el Golfo de México.

Con el tiempo, y después de varios sucesos en el orden político del País, una parte de la Antigua Aduana se adptó para funcionar como la sede de la Secretaría de Educación Pública, en tanto la otra parte fue cedida a lo que actualmente es el Templo de Santo Domingo.

Actualmente es sede de diversas actividades culturales y académicas.

Parte de su atractivo son los murales pintados por Diego Rivera que se encuentran en su interior, y en las cuales se muestran la lucha de los pueblos indígenas.