Exposición que está montada en el Castillo de Chapultepec, y entre los abjetos que se muestran se encuentran la ropa y el sombrero que portaba Emiliano Zapata el día de su muerte.
Salvador Rueda Smithers, director del MNH, informó que Zapata en Morelos es una exposición que mostrará la geografía que transformó el caudillo, a manera de un “ajuste de cuentas de los zapatistas con la historia”, y no de una biografía del personaje; por eso se integran con fotografías de Adalberto Ríos Lanz y Adalberto Ríos Szalay, que refieren el paisaje morelense actual, cien años después de la guerra.
También se podrán ver la baraja que Zapata amarraba a su traje con un listón, su talismán que era una piedra ágata, su cama y silla de montar y algunas armas, entre ellas la pistola que Francisco Villa le regaló el día de su encuentro en Xochimilco, y su rifle, el cual lleva grabado su nombre a un costado.
Otras piezas importantes son la silla presidencial en la que Emiliano Zapata nunca se quiso sentar y donde fue captado con Villa; dos fotografías inéditas, una de cuando el revolucionario era niño y otra de su rostro joven que se dice le envió a una novia, así como obras plásticas elaboradas por artistas contemporáneos que dan cuenta de la imagen zapatista.
Dichas piezas pertenecen a los acervos de los museos de Tlaltizapán y Anenecuilco, y al Museo Nacional de Historia. La curaduría de la exhibición está a cargo del historiador Salvador Rueda Smithers, director del MNH, basada en el libro Zapata en Morelos, editado por Lunwerg, Planeta y el Gobierno de Morelos.
Emiliano Zapata era buen charro, pulcro, enamorado, siempre vestido de trajes adornados de plata, con sombrero ancho y fino, gazné, anillos y un buen caballo… nunca usó uniforme militar: era un civil revolucionario, por eso sus símbolos de caudillo, los de la charrería, son necesarios para explicar al personaje, explicó el director del Museo Nacional de Historia.
Esta tradición íntimamente ligada al personaje de Emiliano Zapata es presentada a través de la exposición complementaria Hombres a galope y a la revolución, que reúne 30 piezas, la mitad corresponde a objetos propios de esta tradición y 15 pinturas alusivas elaboradas por Ernesto Icaza, pintor que plasmó las escenas de la charrería desde el punto de vista de los caporales y grandes hacendados.
Otras piezas que integran esta muestra, curada por la historiadora del INAH, Thalía Montes, son las banderillas de Emiliano Zapata, sombreros de charro, un ajuar de caballo con la silla de montar, los vaquerillos y las espuelas; hay también puntas de lanza e indumentaria de estos personajes.
Ambas muestras permanecerán en exhibición de julio a agosto de 2010 en el Museo Nacional de Historia “Castillo de Chapultepec”. Visitas de martes a domingo de 9:00 a 17:00 horas.